Una pequeña empresa suiza con un solo producto.

Hacemos herramientas de transcripción para gente cuyas grabaciones importan.

De dónde viene esto

Scrivio empezó como una herramienta interna para resolver un problema concreto: mucho material grabado, pocas horas para transcribirlo y ninguna intención de subir entrevistas a un servicio de otra jurisdicción. Funcionó lo bastante bien como para que el paso siguiente fuera evidente: ponerla a disposición de todo el que tuviera el mismo problema. Hoy es una empresa independiente y un producto por derecho propio.

Lo que pensamos

Transcribir ya no es ninguna novedad: los modelos son buenos y cada vez mejores. Lo que sigue siendo malo es todo lo que hay alrededor: transcripciones volcadas como texto indiferenciado, sin forma de corregirlas, sin forma de anotarlas, y unas condiciones de servicio que se atribuyen sin hacer ruido el derecho a entrenar con tus grabaciones. Creemos que el trabajo interesante está en las horas posteriores a que exista la transcripción, y que dónde viven tus datos debería ser una decisión que tomas tú y no algo que descubres.

Dónde estamos

En Suiza. La empresa es suiza, los servidores son suizos y la ley aplicable es suiza, junto con el RGPD, que aplicamos porque nuestros usuarios son europeos y porque es la base correcta en cualquier caso.

Ponte en contacto

Somos pocos, así que te responderá una persona y no un sistema de tickets. Las peticiones de funciones, los informes de errores, las dudas sobre protección de datos y las consultas de prensa llegan todas al mismo sitio.